Propósito de la actividad: este ejercicio proporciona a los participantes una experiencia de primera mano de cómo un determinado estilo de dirección afecta al desempeño de todo un equipo. Muestra diferentes estilos en acción, demostrando, por ejemplo, que las intenciones de los directivos no son siempre los resultados esperados. Es una oportunidad para los participantes para meditar sobre qué ingredientes hacen a un gran líder, además proporciona abundante información sobre la que se podrán abstraer conclusiones importantes sobre el comportamiento de liderazgo y su impacto.

  1. Dividir a los participantes en grupos, cada equipo contendrá un líder y tres miembros.
  2. Dar las instrucciones: como grupo, tendrán que construir una torre, utilizando los bloques. Parece fácil, hasta que se les dice que los miembros del equipo deben hacerlo a ciegas y utilizar la mano no dominante.
  3. Los líderes no pueden tocar ni los bloques, ni a los miembros del equipo.

Discutir alguno de estos importantes mensajes.

Esta es una foto del juego de “la Torre”, buenas prácticas (DAE taller sobre estrategias en Lodz, enero, 2019)